Viene el río presuroso
desde la nieve montaña
quiere alcanzar el corazón
del mar dormido...
Ya no extraño soledades
florece el cielo en amaranto
entonces junto a él
puedo irme a descansar
al final de esta tarde...
Meulen/2026
A veces, el ritmo de la vida se vuelve un poco intenso y el tiempo -ese recurso tan caprichoso- parece estrecharse. He estado un poco ausente en este espacio y también en sus rincones poéticos, y quería pasar a contarles por qué.
Por aquí el invierno ha llegado con fuerza, invitando a la introspección y bajar la velocidad. Ahora que comienzo un tiempo de descanso en mi trabajo, espero reencontrarme con la calma y, quizás, dedicarle más minutos a leerlos y a escribir. Sin embargo, me he prometido algo: no sentirme presionada. La poesía necesita que el alma esté descansada para florecer, y este invierno, mi prioridad es recuperar energías.
De a poco iré llegando a sus sitios.Gracias por seguir acompañándome, incluso en los silencios.


Meulén, que ese color amaranto te llene de paz y te susurre las sabidurías del cielo, mientras descansas, merecidamente, de tu actividad, amiga poeta.
ResponderEliminarMi abrazo entrañable y agradecido por tus buenos temas y tu amistad.
Feliz fin de semana, que no sea muy frío...aquí tenemos una ola de calor, Meulén.
Me gusto tu poema. Te mando un beso.
ResponderEliminarHola Magda. Que suerrte que llegaron las vacaciones, por el amor de Dios. Necesitamos descansar y respirar un poco. Este helado invierno, me parece ideal para hacer introspeccion y para preparar comidas ricas!!! Horno a full jaja.
ResponderEliminarUn beso.