Curdled
| Curdled | ||
|---|---|---|
| Título |
Obsesionada con el crimen (Hispanoamérica) Tú asesina, que nosotras limpiamos la sangre (España) | |
| Ficha técnica | ||
| Dirección | Reb Braddock | |
| Producción |
John Maass Raul Puig | |
| Guion |
Reb Braddock John Maass | |
| Música | Joseph Julian Gonzalez | |
| Fotografía | Steven Bernstein | |
| Protagonistas | ||
| Ver todos los créditos (IMDb) | ||
| Datos y cifras | ||
| País | Estados Unidos | |
| Año | 1996 | |
| Género | Cine de humor negro y comedia policial | |
| Duración | 88 minutos | |
| Idioma(s) | Inglés | |
| Compañías | ||
| Distribución | ||
| Presupuesto | US$2 300 000 | |
| Recaudación | US$49 620 | |
| Ficha en IMDb Ficha en FilmAffinity | ||
Curdled (titulada Obsesionada con el crimen en Hispanoamérica y Tú asesina, que nosotras limpiamos la sangre en España) es una comedia negra de 1996 escrita y dirigida por Reb Braddock. La película protagoniza a Angela Jones como una inmigrante colombiana que acepta un trabajo de limpieza de la escena del crimen y descubre evidencia sobre un asesino en serie local llamado “Blue Blood Killer” por sus ataques a los miembros de la alta sociedad. La película es una nueva versión de un cortometraje de 1991 del mismo nombre, también dirigido por Braddock y protagonizado por Jones.[1]
Argumento
[editar]La historia sigue a Gabriela, una inmigrante colombiana que vive en Miami. Desde niña desarrolla una fascinación por la muerte violenta después de presenciar cómo el cadáver de una persona pasa frente a la ventana de la panadería de su madre tras caer desde gran altura. A medida que crece, alimenta esa obsesión viendo programas sobre crímenes y asesinatos. Entre sus muchas teorías, hay una que le intriga especialmente: cree que una cabeza puede hablar durante unos instantes después de la decapitación.
Ya adulta, Gabriela se interesa particularmente por el caso del Blue Blood Killer, un asesino serial que mata a mujeres adineradas y cuya identidad sigue siendo desconocida. Deseando cambiar de trabajo, abandona la panadería y consigue empleo en una empresa dirigida por Lodger, un especialista en limpiar escenas de crímenes una vez que la policía termina sus investigaciones. Allí comienza a trabajar junto a Elena, una empleada experimentada que considera el trabajo simplemente una forma de ganarse la vida.
La oportunidad que más entusiasma a Gabriela llega cuando ambas son enviadas a limpiar la mansión donde el Blue Blood Killer acaba de cometer uno de sus asesinatos. Mientras Elena intenta terminar el trabajo lo antes posible, Gabriela examina cuidadosamente la escena. Durante la limpieza descubre lo que parece ser un nombre oculto bajo una mancha de sangre: "Paul Guell". Convencida de que podría tratarse de la verdadera identidad del asesino, decide no comentárselo a Elena. Como la cantidad de sangre es excesiva, ambas deben regresar al día siguiente para terminar el trabajo.
Gabriela le cuenta su hallazgo a Eduardo, un antiguo compañero de trabajo con quien mantiene una relación cercana. Aunque él no comparte su entusiasmo, acepta acompañarla esa misma noche a la mansión para revisar nuevamente la escena del crimen.
Lo que ninguno de los dos sabe es que el Blue Blood Killer continúa dentro de la casa. Después del asesinato quedó accidentalmente encerrado en una bodega de vinos mientras intentaba escapar. Cuando Gabriela y Eduardo recorren la mansión terminan abriendo la puerta de la bodega sin darse cuenta de quién está dentro. Poco después Eduardo decide marcharse, dejando la puerta abierta y permitiendo que el asesino quede en libertad. Gabriela permanece sola en la residencia y comienza a reconstruir los hechos, recorriendo las habitaciones mientras imagina cómo se produjo el crimen. Sin saberlo, realiza toda esta representación bajo la mirada del asesino, que la observa oculto.
Arrepentido de haberla dejado sola, Eduardo regresa a la mansión, pero el homicida lo deja inconsciente y encierra en la bodega, tras lo cual aparece ante Gabriela, pero en lugar de matarla inmediatamente, se interesa por sus conclusiones y la obliga a explicarle cómo cree que ocurrieron los hechos. A medida que ella expone sus teorías, el asesino descubre que muchas de sus deducciones son sorprendentemente acertadas.
Durante la conversación ambos terminan discutiendo sobre la teoría favorita de Gabriela: la posibilidad de que una cabeza siga hablando después de ser decapitada. El asesino considera absurda la idea, mientras que ella insiste en que podría ser cierta.
Finalmente el Blue Blood Killer decide eliminarla. Sin embargo, durante el forcejeo pierde el equilibrio, cae al suelo y queda inconsciente. Gabriela aprovecha la situación para hacer realidad el experimento que siempre había querido comprobar. Toma un cuchillo y le corta la cabeza.
Luego levanta la cabeza y espera una reacción. Durante unos instantes escucha cómo el asesino parece pronunciar su nombre: "Gabriela". Para ella, aquello confirma la teoría que la ha obsesionado desde la infancia.
En la escena posterior a los créditos se muestra que Gabriela y Eduardo siguen juntos. Mientras viajan en automóvil, ella reproduce una grabación realizada después de la muerte del asesino. En ella puede escucharse la última palabra pronunciada por el Blue Blood Killer tras ser decapitado: el nombre de Gabriela.
La película concluye dejando abierta la posibilidad de que aquello haya sido real o una interpretación influenciada por la obsesión de Gabriela, aunque para ella no existe ninguna duda de que finalmente obtuvo la respuesta que llevaba años buscando.
Reparto
[editar]- Angela Jones: Gabriela
- William Baldwin: Paul Guell
- Bruce Ramsay: Eduardo
- Lois Chiles: Katrina Brandt
- Barry Corbin: Lodger
- Mel Gorham: Elena
- Kelly Preston: Kelly Hogue
- George Clooney: Seth Gecko
- Quentin Tarantino: Richard Gecko
Referencias
[editar]- ↑ Van Gelder, Lawrence (27 de septiembre de 1996). «Movie Review - - Mopping Up After Murders». NYTimes.com (en inglés). Consultado el 28 de enero de 2018.
Enlaces externos
[editar]- Curdled en Internet Movie Database (en inglés)
